"Eres invulnerable. ¿No te han dado/ los números que rigen tu destino/ certidumbre de polvo?". J. L. Borges
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miércoles, 8 de febrero de 2012

52

Bauman, Zygmunt. Los retos de la educación en la modernidad líquida. Barcelon: Gedisa, 2007, pp. 46.
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Serás lo que debas ser ahora o no serás nada ahora:
"La posición de cada uno en la escala jerárquica se mide por la capacidad (o la ineptitud) para reducir o hacer desaparecer por completo el espacio de tiempo que separa el deseo de su satisfacción. El ascenso en la jerarquía social se mide por la creciente habilidad para obtener lo que uno quiere (sea lo que fuere eso que uno quiere) ahora, sin demora"(22).
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En el bosque:
"Todo lo desconocido tiende a sentirse como una amenaza, si bien las distintas variedades de 'lo desconocido' provocan distintas reacciones. Los espacios en blanco del mapa del universo despiertan la curiosidad del aventurero, lo incitan a la acción y aumentan su determinación, valor y confianza. Prometen una interesante vida de descubrimientos, auguran un futuro mejor librado poco a poco de las molestias que envenenan la vida. Pero eso es muy diferente del caso de la masa impenetrable de información 'objetivamente disponible': todo está aquí, accesible ahora y al alcance de la mano y, sin embargo, insolente y enloquecedoramente distante, obstinadamente ajeno, más allá de toda esperanza de ser comprendido cabalmente alguna vez. El futuro ya no es un tiempo que se persiga. Sólo aumentará las complicaciones presentes acrecentando exponencialmente la inútil y sofocante masa de conocimiento, impidiendo la salvación que seductoramente ofrece. La completa masa de conocimiento en oferta es el principal obstáculo que impide aceptar esa misma oferta. Y también es la principal amenaza a la confianza humana . . .

La masa de conocimiento acumulado ha llegado a ser el epítome contemporáneo del desorden y el caos. En esa masa se han ido derrumbando y disolviendo progresivamente todos los mecanismos ortodoxos de ordenamiento: temas relevantes, asignación de importancia, necesidad de determinar la utilidad y autoridad que determinen el valor. La masa hace que sus contenidos parezcan uniformemente descolodios. Podríamos decir que en esa masa cada pizca de información fluye con el mismo peso específico. Y la gente, a la que se le niega el derecho a opinar por sí misma por falta de pericia pero que es constantemente abofeteada por las corrientes cruzadas de las contradictorias corrientes de los expertos, no tiene manera de separar la paja del trigo.

En la masa, la parcela de conocimiento recortada para el consumo y el uso personal sólo puede evaluarse por su cantidad; no hay ninguna posibilidad de comparar su calidad con el resto de la masa . . . La importancia de las preguntas y la consecuente trascendencia de las respuestas no cuentan. Y si contara, ¿cómo se las arreglaría uno para compararlas y medirlas?"(44-45). 

martes, 23 de agosto de 2011

45

Sloterdijk, Peter y Zizek, Slavoj. "Diálogo Slavoj Zizek - Peter Sloterdijk: La quiebra de la civilización occidental". Ñ, Revista de cultura (2011) <http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/politica-economia/La_quiebra_de_la_civilizacion_occidental_0_539346069.html> (sin paginación)
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Sobre el resentimiento:

"S.Z.: Lo que satisface a la conciencia en el resentimiento es más perjudicar al otro y destruir el obstáculo que beneficiarme yo mismo. Nosotros los eslovenos somos así por naturaleza. Conocerán la leyenda en la que a un campesino se le aparece un ángel y le pregunta: “¿Quieres que te dé una vaca? ¡Pero cuidado, también le daré dos vacas a tu vecino!” Y el campesino esloveno dice: “¡Por supuesto que no!” Pero para mí, el resentimiento, no es nunca la actitud de los pobres. Más bien la actitud del pobre amo, como Nietzsche lo analizó tan bien. Es la moral de los “esclavos”.

Sólo que se equivocó un poco desde el punto de vista social: no es el verdadero esclavo, es el esclavo que, como el Fígaro de Beaumarchais, quiere reemplazar al amo. En el capitalismo, creo que hay una combinación muy específica entre el aspecto timótico y el aspecto erótico. Es decir, que el erotismo capitalista es mediatizado en relación a un mal timotismo, que engendra el resentimiento. Estoy de acuerdo con Sloterdijk: en el fondo, lo más complicado es cómo pensar el acto de dar, más allá del intercambio, más allá del resentimiento. No creo realmente en la eficacia de esos ejercicios espirituales que propone Sloterdijk. Soy demasiado pesimista para eso. A esas prácticas auto-disciplinarias, como en los deportistas, yo quiero agregar la heterotopía social. Por eso escribí el capítulo final de Vivre la fin des temps , donde vislumbro un espacio utópico comunista, refiriéndome a las obras que dan a ver y oír lo que podríamos llamar una intimidad colectiva. Me inspiro también en esas películas de ciencia ficción utópicas, donde hay héroes errantes y tipos neuróticos rechazados que forman verdaderas colectividades. Los recorridos individuales también pueden guiarnos. Suele olvidarse que Victor Kravtchenko (1905-1966), el dignatario soviético que denunció muy temprano los horrores del estalinismo en J’ai choisi la liberté y que fue ignominiosamente atacado por los intelectuales pro-soviéticos, escribió una continuación, J’ai choisi la justice , mientras luchaba en Bolivia y organizaba un sistema de producción agraria más equitativo. Hay que alentar a los Kravtchenko que emergen en todas partes, desde América del Sur hasta las orillas del Mediterráneo."

viernes, 27 de mayo de 2011

41

Eagleton, Terry. Las ilusiones del posmodernismo. Barcelona: Paidós, 1997, pp. 206.
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Los teólogos

". . . es probablemente inevitable que que algo de lo que argumento pueda ser compartido por los conservadores que atacan al posmodernismo, por razones que considero repugnantes. Radicales y conservadores, después de todo, necesariamente tienen algún terriotorio en común, y si no lo hicieran sería imposible que discutieran entre sí. Los radicales, por ejemplo, son tradicionalistas, como los conservadores; simplemente que adhieren a tradiciones completamente diferentes" (14).
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Si te revuelca la ola

"El júbilo por una fase más temprana, más esperanzada, del radicalismo sobrevivirá, pero quedará mezclado con el duro pragmatismo de su desilusionada secuela, para dar nacimiento a un reciente estilo de ideología de izquierda que podría denominarse 'pesimismo libertario'. Se podría continuar soñando con una alternativa utópica al sistema, incluso al concepto de sistema o régimen como tales, mientras se insiste duramente en lo recalcitrante del poder, la fragilidad del ego, el poder absorbente del capital, la insaciabilidad del deseo, lo inescapable de la metafísica, la ineluctabilidad de la Ley, los indeterminables efectos de la acción política y también de la completa credulidad de nuestras más secretas esperanzas. El sueño de liberación no se dejará de lado, a pesar de que uno pueda despreciar, y mucho, la ingenuidad de aquellos lo suficientemente tontos como para creer que pueda llegar a realizarse"(21-22).
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Ángeles y demonios

"Mientras que un movimiento radical de masas siga en ebullición no es difícil trastocar una simplista oposición binaria entre el Sistema y sus Otros, el primero demonizado y los últimos angelizados, dado que esos 'otros' son claramente productos del mismo sistema y ellos saben que lo son. Tienen poder para cambiarlo justamente porque desempeñan cierto razonable papel central en él"(26).
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El escéptico superado (o el que puede puede)

"Mucho de su escepticismo, después de todo, proviene de intelectuales que no tienen particularmente ninguna razón apremiante para ubicar su propia existencia social dentro de un marco político más amplio. Sin embargo, hay otros que no son tan afortunados. No se trata, entonces, de una elección de distintas formas de perspectiva, como si existieran esos teóricos megalómanos, descubridores del falo . . ., y aquellos más modestos, pensadores particularizadores que prefieren atarse a políticas tan menudas com para ser casi invisibles. Pensarlo como una elección de estilos intelectuales es en sí un movimiento idealista. Cuán 'global' sea un pensamiento no depende de cuán impresionantemente gruesos sean nuestros libros, sino de dónde se está parado, a menos que no se quiera estar parado en ninguna parte"(29).
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Las cosas como son

"Cuando un movimiento radical está en marcha, es probable que su epistemología resulte estrechamente condicionada por su práctica. No requiere en ese momento de ninguna teoría esotérica para reconocer que el mundo material es al menos lo suficientemente real como para actuar sobre él y modificarlo, o también que es, durante la mayor parte del tiempo, suficientemente denso y autónomo como para resistir los designios de uno sobre él, o que las doctrinas teóricas o los deseos políticos deban ser reformulados para cumplir con sus imperiosas exigencias. Es también usualmente evidente que un error cognitivo . . . tenderá a producir embarazosos efectos en la práctica política"(33).
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La historia es la madre

". . . las cuestiones epistemológicas están fuertemente vinculadas a temas de historia política. Una vez que se ha puesto en marcha un ambicioso experimento político, las presunciones realistas implícitas en esa práctica están vinculadas a algo menos convincente. Alguna forma de idealismo puede llegar a reemplazarlas . . . en una época en la que hablar de 'conciencia' ha dejado de ser sexy, es más aconsejable hablar del mundo como construido, por ejemplo, por el discurso, más que por la mente, a pesar de que puede resultar lo mismo en muchos aspectos. Todo puede convertirse en una interpretación, incluido el mismo planteo, en cuyo caso la idea de interpretación cerraría todo el camino y dejaría las cosas tal como están. Una epistemología radical llevará , en medida adecuadamente conveniente, a una política conservadora. Si el discurso recorre todo, se convierte en un pricilegiado a priori equivalente al mas desenfrenado idealismo metafísico, lo que, como Dios o Geist, no podemos superar más que lo que podemos salirnos de nuestra piel . . . no sería del todo sorprendente si los principales exponentes de esas teorías resultan ser tipos filosóficos y literarios, si hubiera, por ejemplo, pocos historiadores prácticos y por cierto ningún científico en ejercicio entre los nombres más habitualmente invocados. Este nuevo idealismo iría sin duda de la mano con esa forma particular de reduccionismo conocida como 'culturalismo'"(34-35).
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Tevitv

"Nadie que emerja de una visión regular de ocho horas diarias de televisión está en condiciones de ser el mismo sujeto idéntico a sí mismo que alguna vez conquistó la India o se anexó el Caribe. La pistemología de la 'disco' o el shopping no se parece a la epistemología del juicio, la capilla o el cuarto oscuro"(35).
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Cuidado con los ambiciosos

"Estas ambiciosas acciones políticas prometen, en otras palabras, deconstruir la tediosa oposición entre 'humanismo' y 'antihumanismo", autodeterminando sujetos y seres que son efectos del proceso, individuos de una bamboleante completud bajtiniana y una alarmante delgadez lacaniana"(36).
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Y con los consultorios

"Puede predecirse un apremiante interés por el psicoanálisis que, entre otras cosas agradables, es el folletín de la gente pensante, al mismo tiempo fuertemente analítico y espeluznantemente sensacionalista. Si nunca hubiera existido, los intelectuales disidentes con seguridad habrían tenido que inventarlo. El psicoanálisis es, en cierto aspecto, también un discurso radical, pero no en el sentido de que tenga alguna implicancia política concreta o inmediata. Por lo tanto, figurará como una adecuada especie de lenguaje para las energías radicales en una época de desorientación política"(37).
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Auch, le tocó al texto

"Los terrores y los atractivos del significante, sus trampas, seducciones y subversiones: todo puede figurar al mismo tiempo como una novedosa y fortificante forma de la política y como un encantador sustituto de las exhaustas energías políticas, un ensartz inconoclasta en una sociedad inactiva políticamente. Será como si todo el gran drama, todo el riesgo personal y el gasto extravagante que pueden haber pertenecido a nuestra vida moral y política en condiciones históricas más propicias, ahora hubieran quedado en el teatro contemplativo de la lectura, donde esos frustrados impulsos pueden al menos quedar protegidos y donde ciertas venturosas pérdidas, que ya no son posibles en la realidad política, pueden nutrirse vicariamente a nivel del discurso . . . Así, el culto del texto habrá de cumplir la ambivalente función de toda utopía: brindarnos una frágil imagen de libertad, que de otra manera no podríamos celebrar, pero confiscando algunas de las energías que hemos invertido en su realización efectiva. Y puede una imaginarse esta exorbitancia del discurso extendiéndose mucho más allá del texto para abarcar los hábitos discursivos en general"(38-39).

miércoles, 23 de febrero de 2011

33

Sen, Amartya. Identidad y violencia: la ilusión del destino. Buenos Aires: Katz Editores, 2007,



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Contral el determinismo cultural y bases para una apología de la flexibilidad de pensamiento a partir del reconocimiento de que no hay culturas (lenguas, identidades, morales, géneros, etc.) en estado puro ("no hay culturas o religiones intolerantes, sino personas intolerantes")... Ah, y los matices léxicos, qué importantes siempre: a más palabras, más se acerca la realidad (como en el grano de polvo sobre Rousseau, aquí donde antes había uno hay dos: ejercer influencia vs. determinar):


"Es indudable que la comunidad o la cultura a la que pertenece una persona puede ejercer una influencia fundamental sobre la forma en que dicha persona percibe una situación o toma una decisión. En cualquier ejercicio explicativo, debe tomarse nota del conocimiento local, las normas regionales y las percepciones y los valores particulares que son compartidos en una comunidad específica. El análisis empírico para este reconocimiento ciertamente es importante. Sin embargo, no socava ni elimina de ninguna forma razonable la posibilidad y el papel de la elección y el razonamiento con respecto a la identidad. Esto es así al menos por dos razones específicas.


En primer lugar, aunque ciertas actitudes y creencias culturales básicas ejerzan influencia sobre la naturaleza de nuestro razonamiento, no pueden, invariablemente, determinarla por completo. Existen diversas influencias sobre nuestro razonamiento, y no necesariamente debemos perder nuestra capacidad de considerar otras formas de razonamiento sólo porque nos identificamos con un grupo en particular y fuimos influidos por pertenecer a él. Influencia no es lo mismo que determinación total, y las elecciones siguen siendo posibles a pesar de la existencia . . . de las influencias sociales.


En segundo lugar, las llamadas culturas no necesariamente involucran un conjunto de actitudes y creencias extraordinariamente definidas capaces de moldear nuestro razonamiento. Sin duda, muchas de estas 'culturas' contienen considerables variaciones internas, y es posible contemplar diferentes actitudes y creencias dentro de la misma cultura definida en sentido amplio. Por ejemplo, muchas veces se considera que las tradiciones indias están íntimamente relacionadas con la religión y, sin duda, lo están de muchas maneras. Sin embargo, el sánscrito y el pali tienen una literatura atea y agnóstica mucho más extensa que cualquier otra lengua clásica . . . Cuando una antología doctrinal como el libro en sánscrito del siglo XIV, Sarvadarshanasamgraha (literalmente traducido como 'colección de todas las filosofías'), presenta dieciséis capítulos que comprenden respectivamente deiciséis posturas diferentes acerca de temas religiosos (comenzando con el ateísmo), el objetivo es propiciar la elección informada y con critrio antes que señalar aquello no comprendido por cada una de las otras posturas"(63-64).


Ojo, la invitación es para todos (y no desde la nada, sino de un lugar hacia otro, pero hacia otro):

"Por supuesto, nuestra capacidad de pensar con claridad varía en función de la capacitación y el talento, pero podemos, como seres humanos adultos y competentes, cuestionar y comenzar a desafiar lo que se nos enseñó si tenemos la oportunidad de hacerlo . . . la capacidad de dudar y de cuestionar no está fuera de nuestro alcance"(64).

miércoles, 2 de febrero de 2011

30

Bueno, Gustavo. El mito de la cultura. Barcelona: Prensa Ibérica, 2004 [1996], pp. 278.

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La orilla del primate:

"En consecuencia, uno de los procedimientos más obvios a los que habrá que acudir en el momento de practicar esa devaluación metodológica de la cultura que consideramos inherente al materialismo . . . es el de su 'reducción a la Etología', cuando ella sea posible. Porque ahora, en lugar de interpretar una obra cultural a la luz de un metafísico fin superior de la Humanidad . . . comenzamos por intentar interpretarlo como una 'pulsación' más de ciertos mecanismos actuantes ya en los primates, que poco tienen que ver con la cultura espiritual"(27).

martes, 14 de diciembre de 2010

28

Scruton, Roger. Usos del pesimismo: el peligro de la falsa esperanza. Barcelona: Ariel, 2010, pp. 224.

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A propósito, una pregunta y una coda:

". . . estas reflexiones son rechazadas por los abogados de la poshumanidad futura . . . ha[n] predicho la emergencia dentro de cuarenta años de una 'singularidad', un punto en que la tecnología habrá ido tan lejos que sobrepasará la naturaleza humana. las especies 'transhumanas' resultantes serán el producto de sus propias decisiones, y disfrutarán de poderes que los simples humanos no han conocido jamás . . . En esa época feliz la gente será indistinguible de la información contenida en sus cerebros, que podría ser inmortalizada en algún benigno ordenador central, para ser descargada en un cyborg cualquiera para darle otro aspecto"(17).

[¿Cómo será la filosofía practicada por los seres que se acercan a su fin, no a su fin material, sino al del mundo tal como lo conocen, al fin de su finitud, una filosofía de seres hiperacionales, fríos, eternos, con infinita capacidad de cálculo, conocedores de todas las lenguas y de todas las tradiciones, permanentes en su genialidad ilimitada, sin posibilidad de ir más allá de sí mismos, sin historicidad, sin un lugar para el futuro en nuestro pensamiento o sin un lugar para nosotros en el futuro?] [El autor de este libro no será Kant, pero, tal como lo veo, ya no es necesario un kant abstracto, sino una cuadrilla de scrutons enfrentando las problemáticas del pensamiento que se multiplican por todos lados, pequeñas batallas que se generan como excrecencias del choque entre el pensar y el poder en centeneraes de comunidades y hasta hogares, y ya no la pureza de un pensar de academia, de claustro, de un alemán que nunca salió de su provincia y quiso meter el cosmos en una libreta... Porque esas pequeñas batallas sí nos tocan, los impertivos categóricos no, en esas batallas sí podemos participar, de las otras nos llegan ecos oscuros que nos marean como el olor de una cocina hecha con productos que solo podríamos pagar con la vida]

miércoles, 6 de octubre de 2010

14

Cavalli Sforza, Luigi Luca. La evolución de la cultura. Barcelona: Anagrama, 2007 [2004], 204 pp.
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La vida instrucciones de uso:
"En el transcurso de nuestra vida, nosotros asimilamos . . . los valores que guiarán nuestras elecciones y las reglas de conducta que podrán ayudarnos a obtener lo que deseamos, a tomar decisiones prácticas en las diversas alternativas que se nos presentan en el curso de nuestra vida, a conocer y disfrutar de los espectáculos, las actividades y las diversiones que la sociedad nos ofrece, a conocer y evitar los peligros y, en general, a alcanzar la máxima satisfacción de la que seamos capaces. Desarrollamos así las preferencias que controlarán nuestra conducta y encontramos soluciones . . . a nuestros problemas. Por otra parte, la sociedad cambia continuamente . . . nuevas invenciones . . . requieren el aprendizaje de nuevas conductas . . . Podemos reagrupar el conjunto de estos procesos, fuerzas y factores que mantienen y cambian la cultura bajo el título de 'transmisión u evolución cultural'"(21).
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La analogía ausente:
"Sólo cuando ese trabajo fue comprendido [transmisión genética] y fue posible asimilar las bases físicas y químicas del mismo, la biología empezó a fructificar de manera prodigiosa. Pero hasta ahora la transmisión cultural ha sido estudiada sólo en mínima parte y elo término 'evolución cultural' ha sido incluso prohibido . . ." (21).
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Piedra, teléfono, Ipad:
"La historia de la cultura es . . . la historia de las innovaciones: de cuáles han sido propuestas, cuáles han tenido suerte y por qué"(23).
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Be kind, rewind:
"De manera muy distinta a la ciencia experimental, la ciencia histórica no cuenta con la posibilidad de poder repetir el experimento. A pesar de ello, es posible estudiar la misma historia desde aspectos muy distintos, que pueden resultar complementarios, como las piezas multidimensionales de un jigsaw puzzzle, en la reconstrucción de un proceso complicado"(27).
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Problemas en la escuela:
"La forma de eliminar la arena de las patatas y de los granos de trigo fue descubierta por una macaco joven. Teniendo en cuenta que los jóvenes y las hembras suelen ocupar una posición baja en la jerarquía del grupo . . . los macacos adultos no quisieron aprender la nueva técnica"(33).